Komatsu celebra sus primeros 100 años de vida
Publicado el 13/05/2021

 

La historia de nuestros orígenes

Los orígenes de Komatsu se remontan a hace más de 100 años, a un exuberante bosque en Japón que una vez fue el hogar de una mina de cobre, vital para la comunidad circundante. Nuestro fundador, Meitaro Takeuchi, fue un empresario con una extraordinaria visión humanitaria, comprometido con mejorar la calidad de vida de la comunidad, con el desarrollo de las futuras generaciones y con la satisfacción de las necesidades de la sociedad. Influido por unos ideales centrados en la educación para la gente y decidido a llevar a Japón la última tecnología industrial del extranjero que ayudase a construir una nación competitiva e industrial, Takeuchi construyó una empresa con la que sustentar a su comunidad.

Fundación de Komatsu

Cuando Takeuchi se hizo cargo de la mina de cobre Yusenji cerca de la ciudad de Komatsu, en 1902, financió proyectos para la mecanización de los procesos mineros y para la enseñanza de nuevas habilidades a la gente de la comunidad. Fundó escuelas, envió a su personal al extranjero para aprender las últimas técnicas y compró máquinas que ayudasen a mejorar la eficiencia de las minas. Al mismo tiempo, financió y apoyó un departamento de ciencia e ingeniería en la Universidad de Waseda en Tokio, así como una escuela industrial local para promover significativamente las oportunidades educativas y las opciones laborales en las áreas rurales cercanas a la ciudad de Komatsu.

Takeuchi también sabía que los depósitos de cobre de la mina pronto se agotarían y estaba decidido a proporcionar una nueva fuente de empleo para los residentes de la zona, por lo que en 1917 estableció Komatsu Iron Works, una empresa para el mantenimiento de maquinaria minera. En mayo de 1921, reunió a un grupo de inversores y separó la compañía para formar Komatsu Ltd.

La nueva empresa comenzó a fabricar productos de acero fundido, proporcionando empleo para muchos de los que habían dependido de la mina ahora agotada. El primer producto fabricado fue una prensa, en 1924.

Mientras Takeuchi trabajaba junto con su equipo para hacer crecer las operaciones, se mantuvo fiel a sus principios: calidad primero, innovación tecnológica, globalización y desarrollo de personas.

Aunque la razón en ese momento dictaba que la sede central de la compañía debía estar en Tokio, Takeuchi sentía firmemente que la empresa debía beneficiar y permanecer vinculada a la zona rural donde se fundó. Consideró que, si los jóvenes del lugar eran educados e instruidos por la empresa, seguirían siendo empleados leales por largo tiempo. Ese compromiso mutuo entre la empresa y la comunidad ha sido una parte vital de la capacidad de Komatsu para hacer frente a los desafíos en equipo y formar asociaciones duraderas para satisfacer las necesidades de una sociedad en constante evolución.

En 1931, cuando el gobierno japonés trató de mecanizar la industria agrícola y abandonar los sistemas basados en tracción animal, Komatsu estaba listo para suministrar al país el primer tractor agrícola sobre cadenas.

Poco antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando los presupuestos de defensa japoneses y la construcción naval se vieron incrementados, los equipos de Komatsu ayudaron a satisfacer la demanda de una amplia variedad de productos requeridos por los militares. Terminada la guerra, el gobierno solicitó la ayuda de Komatsu para aumentar la producción de tractores agrícolas, arados y otros equipos.

En la década de 1950, el compromiso de Komatsu de crear valor a través de la fabricación y la innovación tecnológica se hizo global a medida que la empresa comenzó a exportar productos y a abrir ubicaciones en otros países. En 1955 se exportaron las primeras motoniveladoras y prensas hidráulicas de Komatsu, con destino Argentina. A estas les siguieron exportaciones a China e Indonesia. En 1958 Komatsu fundó su primera oficina de enlace en la India. De 1964 a 1986 la empresa estableció oficinas, plantas de producción y asociaciones duraderas con distribuidores en Europa, América del Norte y del Sur, Asia y África. A medida que Komatsu se ha ido expandiendo por el mundo, ha ido aprovechado las fortalezas de la producción global, al tiempo que ha fomentado el liderazgo local y creado valor para sus clientes invirtiendo en cada comunidad dondequiera que estuviese trabajando. Komatsu ha sabido aprovechar cada desafío para innovar, diversificarse y expandirse globalmente.

El legado de la marca sigue vivo

La visión de Takeuchi y sus sólidos principios directores resistieron el paso del tiempo. A través de los años, Komatsu ha continuado invirtiendo en capacidades básicas, al tiempo que las adquisiciones estratégicas han conectado a personas brillantes y diversas con tecnologías de vanguardia con la creencia de que la asociación es la mejor manera de resolver los desafíos y de satisfacer las necesidades de la sociedad.

La filosofía de Komatsu se transmite de generación en generación a través de nuestros principios y estrategias, “The Komatsu Way”,  y de la creencia de que la Responsabilidad Social Corporativa es parte fundamental de nuestro negocio y del valor que creamos. Buscamos desempeñar un papel activo apoyando el éxito de la sociedad con una visión a largo plazo a través de esfuerzos sostenibles que lleguen mucho más allá de Komatsu.

En consonancia con los  Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, nos concentramos en mejorar la calidad de vida de la sociedad a través de nuestros productos, servicios y soluciones, promoviendo infraestructuras sostenibles, reduciendo las emisiones de carbono y el impacto ambiental en toda nuestra cadena de valor, desarrollando a nuestros empleados y a los de nuestros socios, así como aumentando las oportunidades de desarrollo de habilidades en nuestras comunidades, e interactuando con las partes interesadas para comprender las necesidades sociales y trabajar hacia soluciones sociales creando valor en conjunto.

 

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